“Desde entonces…esta ciudad no es la misma, yo no soy el mismo, todo es distinto. El autobús vacío sin ti, el café de las 5 es amargo y las comidas no tienen sentido sin contarnos nuestras vidas pasadas. Lo único que me queda es el bello recuerdo de añorar el pasado mirando al futuro con optimismo y alegría. Aquella que me dabas, abrazos, miradas, consejos y todo agarrándome de la mano fuerte, como si nos conociésemos de toda la vida”
Ya tengo ganas de conocer a la próxima.